Equipo

Coordinación General:

María José Vaiana
Abogada. Psicomotricista. Co-fundadora y coordinadora pedagógica del Jardín de Infantes
de Educación Libre La Casita Rosario. Coordinadora de la Formación en Educación Libre de La Casita Rosario.
Nací en Rosario, Argentina.
Realicé la carrera de Derecho en la UNR. Curiosamente allí conocí y comencé a formar
parte del Instituto Paulo Freire Rosario. A raíz de este encuentro descubrí e indagué en
“pedagogías alternativas”, concretamente en esta etapa relacionadas a la Educación
Popular. Una vez acabada la carrera sentí que mi deseo se orientaba más hacia lo
pedagógico que hacia lo jurídico, por lo que decidí abandonar la profesión y comenzar con
una búsqueda que me llevaría a cruzar el atlántico y llegar a Barcelona, Catalunya, España.
En esa búsqueda, me encontré con la Escuela de Expresión y Comunicación Carme Aimerich en la que realicé el postgrado de Expresión y Comunicación para la práctica docente UBA. Este postgrado me mostró lo maravilloso y lo potente que era trabajar en educación a través de los lenguajes expresivos, partir desde el arte, poner el cuerpo, jugar, bailar, cantar, pintar y el impacto que eso producía en las y los alumnas/os. Me permitió experimentar con mi propio cuerpo las vivencias que luego íbamos a proponer. Me permitió volver a jugar.
Paralelamente comenzamos a leer e investigar junto a un grupo de estudio distintos pedagogos y propuestas no formales y en esa búsqueda me encontré con “el grupo de trabajo de la XELL” (Xarxa de Educacio Lliure, red de escuelas libres de Catalunya) que organizaban distintos propuestas con el fin de dar a conocer la educación libre en el mundo.
Ya desde ese primer encuentro comencé a formar parte del grupo de trabajo y esto implicó un antes y un después en mi vida personal y profesional, un punto de inflexión para mi formación y posterior recorrido. Formé parte de la Xell hasta mi vuelta a la Argentina en diciembre del 2012.
Tomé también la Formación en Psicomotricidad (Práctica Psicomotriz Aucouturier en la AEC Asociación de expresión y comunicación de Barcelona) y La Formación: Trabajo Corporal Integral con orientación gestáltica también en la AEC.

Simultáneamente, me invitaron a observar y a colaborar como practicante en el Proyecto de educación libre La Caseta De Barcelona, práctica que tuve el honor de poder realizar durante casi dos cursos lectivos, y en los que conocí desde dentro cómo funcionaba un proyecto de educación libre, cómo trabaja el equipo y cómo se vinculaban las/os acompañantes no sólo con las niñas y los niños sino también con las familias.
En ese momento aparece en mí el sentir, la intuición, el sueño de poder llevar a cabo algún día un proyecto como éstos a mi querida Rosario.
Posteriormente, comencé a formar parte de un Proyecto en la montaña (Valldoreix) a 20 minutos de Barcelona, llamado Moixaina, ya como integrante del equipo pedagógico.
Este proyecto fue trascendental para mí, porque a diferencia de La Caseta, Moxaina ofrecía a las familias la posibilidad de quedarse acompañando los procesos de sus niñas y niños, la posibilidad de criar en tribu, de acompañarse entre ellas, de realizar círculos de crianza.
Fue un regalo aprender de esas familias, de esas madres y de esos padres que me animaban a Confiar.
Durante esta etapa también comencé a trabajar en el proyecto Anima¨t Juga Amb Ells! (anímate, juega con ellos) como psicomotricista, acompañando a mamás y a papás en el juego con sus niñas/os, y posteriormente en La Caseta con grupos de niñas y niños de diferentes edades (de 18 ms a 24 ms, de 2 y 3años, de 3 a 5años y de 4 a 6 años).
Después de una crisis personal profunda, llegué a otro de mis más grandes maestros de todo este proceso y sin dudas hoy La Casita R está inmersa del mensaje que recibí a través de él (Cristóbal Gutierrez). En una de las entrevistas personales, me invitó al CAI: “El cuidado del Alma Infantil”, unos encuentros conmovedores junto a otras personas en un camino hacia el Alma.
Las constelaciones familiares y el enfoque sistémico de Bert Hellinger me atravesaron por completo e implicaron entre otras cosas: el inicio de una Nueva comprensión de la vida, una nueva mirada que me permitía sanar viejas heridas profundas, además de conocer sobre sistemas familiares, ordenarme dentro de mi sistema familiar, y confirmar cual era mi misión en esta vida: Acompañar la Infancia.
En ese momento comencé a trabajar como asistente en la Formación Anual de Educación Libre de La Caseta junto a Pere Juan y a impartir talleres con mi amiga Cristina Romero sobre cómo acompañar conflictos, talleres en los que me nutrí muchísimo desde el compartir distintas experiencias.

Después de 3 años en Moxaina, sentí el deseo de volar hacia otros rumbos y en ese vuelo aterricé en La Melica, el último proyecto de educación libre en el que trabajé en Barcelona y del que también me traigo mucho aprendizaje!
Decidí volverme a la Argentina a concretar el sueño de crear La Casita en Rosario, pero antes realicé un viaje a Ecuador y a Perú que me terminó de animar a volver a dar el salto, comenzar de cero otra vez a mis 37 años y llevar adelante esta propuesta completamente nueva en mi ciudad natal.
Tuve la fortuna de poder realizar en la comunidad El León Dormido (Tumbaco, Ecuador) una “activación de educación activa“ junto a Rebecca y Mauricio Wild fundadores de la escuela Pestalozzi de Ecuador y a otras y otros tantos maestras/os familias que participaban en el proyecto devenido ahora en comunidad.
Y no podría faltar una visita a La Casita Perú, (actualmente Casita Munay) un proyecto de otra soñadora, Gabriela Zavala, que como yo y antes que yo, soñó con llevar La Caseta a los niños de su ciudad natal, y ya estaba materializado!
En setiembre de 2013 nace La Casita Rosario a partir de mi encuentro como educadora/acompañante de niñ@s, con deseos de abrir un espacio de educación libre en
Rosario, y un grupo de madres y padres en búsqueda de crear un espacio donde se pudieran atender sus necesidades y las de sus niñ@s respetando y favoreciendo sus procesos de desarrollo de manera natural y en el que las madres y padres si lo desean puedan estar presentes acompañando y observando estos procesos.
En el año 2015 comencé a coordinar La Formación en Educación Libre a partir de sentir el deseo de compartir esta mirada de acompañamiento respetuoso a las necesidades de la infancia, no sólo por el hecho de motivar, contagiar y animar a crear otros espacios, sino también debido a la gran demanda, recibida por parte de familias y educadores, de herramientas y experiencias para transitar y acompañar estos procesos de crianza comprendidos en la etapa de la globalidad (0 a 7 años).
Hoy me siento muy afortunada y agradecida de mi trabajo y del encuentro con las niñas y los niños, quienes encendieron el motor que me inspiró en este maravilloso camino.


Equipo pedagógico:

Lucía Oleaga
Docente de Nivel Inicial. Acompañante del Jardín de Infantes La Casita Rosario. Mamá de Catalina.
Siempre sentí que mi camino estaba vinculado al acompañamiento de la infancia.
Estudié la carrera de Docente de Nivel Inicial, trabajé durante 8 años en escuelas y jardines de educación formal. Algo me hacia ruido, no podía encontrar una coherencia entre el sentir y el hacer.
Esta incomodidad me llevó a una profunda búsqueda, así es como llego a la película “La educación prohibida”. Donde descubro que hay otras pedagogías y experiencias de aprendizajes. Sentí una gran libertad para poder elegir una forma más integral de acompañamiento.
A finales del año 2014 me acerco a La Casita por una convocatoria a maestras jardineras. En enero, participo de un encuentro de “Educación viva” en Buda, traslasierra. Estos fueron mis primeros encuentros con la educación libre.
En el 2015 La Casita me abre sus puertas, Majo creadora del proyecto y una gran maestra que me regaló la vida, me propuso ser parte del equipo pedagógico. Siguiendo mi intuición y una gran confianza que salía de mi corazón, dije que SI!.
Realicé la formación anual “Encuentros para crecer juntos partiendo de la Educación Libre”, y luego de unos meses de observación, empiezo a acompañar a l@s niñ@s de La Casita. Fue un año de auto-conocimiento y trasformación personal. Un des-aprender, soltar y entregarme a esta nueva experiencia que era coherente con mi sentir. También comprendí que para acompañar la infancia, primero hay que mirar y sanar la propia. Es un trabajo permanente y cotidiano, de observación y cuidado personal.
En el año 2017 llega a mi vida Catalina, mi guía, mi gran maestra, que me recuerda cada día quien soy. Cuando la parí, me parí ,nueva, íntegra, fuerte, conociéndome más que nunca en la vida. Agradezco profundamente esta transformación de amor como mujer que me regala la vida.
Lo que más me emociona de La Casita es el acompañamiento que ofrecemos, no sólo al niñ@ sino también a su familia. Donde se respetan los procesos naturales de aprendizaje de cada niñ@, y el/la adult@ simplemente es un/a facilitador/a, confiando en lo que cada niñ@ trae, sin interferencias.
Infinita gratitud es lo que siento hacia La Casita, a mis compañeras y a cada niñ@ y familia que llega a nuestro espacio.

Lucía Pansa
Lic. en Psicopedagogía. Integrante del equipo pedagógico de La Casita
Nací en Piamonte, provincia de Santa Fe, y viajé a Rosario a estudiar en el año 2010. Cuando estaba ya finalizando la carrera, investigando acerca del lugar de las emociones en los procesos de aprendizaje de les niñes, me encontré con la propuesta de educación libre de La Casita, y realicé en el año 2015 la formación anual en educación libre, coordinada por María José Vaiana, denominada “encuentros para crecer juntos partiendo de la mirada de la educación libre”, sorprendiéndome con una formación vivencial y transformadora a nivel personal, permitiéndome además conocer el espacio y realizar observaciones durante las mañanas, participando de los encuentros que se realizaban en el jardín entre niñes, familias y acompañantes. Lo que comenzó simplemente como una investigación teórica, se transformó en un recorrido personal y profundo que sigo descubriendo y transitando actualmente. A partir de las observaciones en el jardín y a medida que comenzaba mi desempeño profesional en otros espacios de educación tradicional, continué formándome, participando de los EPEP “encuentros plurales de educaciones posibles” que se realizaban una vez al año en diferentes ciudades del país, asistiendo también a diferentes charlas y talleres como por ejemplo una charla dictada por Celeste Vaiana llamada “pilares estructurales para una crianza sana”, también con Pere Juan exponiendo acerca de “cómo se da el aprendizaje a través del juego libre”, y con Cristina Romero Miralles, “acercamiento y profundización en educación libre”. 
A medida que pasaban los años, también empecé a participar como acompañante en La Casita algunas mañanas, adentrándome y nutriéndome cada vez más de esta hermosa propuesta. Actualmente formo parte de su equipo pedagógico, asistiendo todas las mañanas acompañando a les niñes y a sus familias. Además de los muchos aportes recibidos en este encuentro con la mirada de la educación libre, como la teoría sistémica, el enfoque de la psicomotricidad, las herramientas de las constelaciones familiares, la importancia de observarme, conocerme, cuidarme para poder acompañar, lo más significativo para mí tiene que ver con la profunda coherencia que encuentro entre lo que creo y siento como acompañamiento a las infancias y lo que construimos día a día en La Casita, haciendo énfasis en la importancia de la participación de las familias en el proyecto educativo y los vínculos sólidos con l@s acompañantes, para intentar así una manera de acompañar en red, formando grupos de contención, observando y compartiendo procesos, escuchando deseos, respetando necesidades y ofreciendo el lugar para sus manifestaciones, vivenciando y experimentando los espacios y las propuestas, porque ¿qué es sino aprender?



Colaboradores:

Comunicación:
Ma. Florencia Valdivia
Wanda Loureiro
Sofía Ferrazzini
Nicolás Rampoldi

Diseño:
Valentina Militello

1 comentario:

  1. Vi la galería de fotos y me emocione profundamente. Felicitaciones :)

    ResponderEliminar